Entrevista exclusiva con José Luis Pardo: “Me cuesta escapar de escribir a una mujer”

Entrevista exclusiva con José Luis Pardo: “Me cuesta escapar de escribir a una mujer”

0 comments 📅01 Diciembre 2016, 17:50

Por Mariano Aratta // @gutenseth
Fotos: Gentileza Lucas Seoane Prensa

José Luis Pardo es un músico argentino de 35 años que toca la guitarra desde los 11 años y descubrió el Blues a los 13. Sin dudas, un talento precoz que desde los 15 años inició sus andanzas por los pubs y clubes de su ciudad natal.

Comenzó armando su propio trío Buenos Aires Blues, y en poco tiempo formó parte de varias formaciones como la Albert King Tribute Band, con la que salió de gira a Memphis con sólo 20 años. Antes de radicarse definitivamente en Madrid, España, acompañó a Pappo y a Rubén Gaitán en varias presentaciones, y con su trío The Mojo Workers se estableció como uno de los grupos que más actuaban en la ciudad.

Después de 15 años de carrera, José Luis ha girado por todo el mundo presentándose con su proyecto o acompañando a eminencias del Blues de Estados Unidos. Ha editado también nueve discos de los cuales ha producido la mayoría.

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Con la excusa de la presentación de su nuevo disco, Ruccula for Drácula, en Boris Club el próximo 6 de diciembre –más info en el siguiente link-, Shinobi News dialogó con José Luis quien nos contó lo siguiente:

– ¿Cuáles son tus principales influencias en el mundo de la música y también por fuera de él?
– Las influencias que más se perciben son definitivamente la de los genios de la guitarra de Blues, B.B. King, Albert King, Robert Cray, Ronnie Earl, Jimmie y Stevie Vaughan. Pero detrás de todo eso hay mucho más, para empezar otros artistas de Blues no tan conocidos, y músicos que no son de Blues: The Beatles, Bob Marley, Rolling Stones, todo el Soul. Todo eso está ahí y en algún punto aflora en mi música. Fuera de la música, a mi me influencian mucho mis amigos, me suelo dejar llevar y aprender de ellos, y la ciudad en la que vivo también es una influencia.

– Hace 8 años que estás en España, ¿En qué cambia el mundo de la música viviendo allá o en Argentina? ¿cómo es la movida independiente en la madre patria?
– Bueno, principalmente en España se puede vivir de la música como un trabajo sin tener que ser una estrella. Cuando me fui de Buenos Aires tocaba casi todos los días y ganaba un mango pero ahora con los precios que se manejan en alquileres y comida creo que es imposible que un músico de Blues del under pero profesional pueda vivir sólo de esto. En España, está igual de poco regulado y los músicos somos medio parias, pero al menos hay un circuito que es nacional, es decir que podés viajar constantemente y hay una cultura de organización de festivales que está buena. Hay algunos que dan lástima pero por lo general, más allá de la diferencia de presupuesto de unos y otros, los organizadores son gente seria y a veces a pulmón lo hacen muy profesional. Yo tampoco vivo exclusivamente de tocar, también doy clases y dirijo la Escuela de Blues de Madrid, pero podría vivir del Blues. No es la panacea, sobre todo después de la crisis española pero creo que le gana por mucho a lo que hoy ofrece Argentina, más allá de un montón de buenas voluntades.

– Ruccula for Dracula es el noveno disco que grabás, ¿Qué diferencias y semejanzas hay entre los diferentes proyectos a lo largo de los años? ¿Cómo encarar cada nuevo proyecto luego de haber trabajado tantos otros anteriormente?
– Hace unos 3 ó 4 años, con varios discos a cuestas, me cansé un poco de hacer versiones y ser tan “servil” a la costumbre blusera de grabar covers y covers y di un poco más de lugar a la creatividad propia, que quizás por localizarme en la guitarra y en el Blues, había quedado un poco relegada. Sigo grabando Blues pero lo dejo para cuando produzco un disco sobre todo con otra persona, como por ejemplo el disco con Willie Buck haciendo homenaje a Muddy Waters, o el que produje para Omar Itcovici, gran violero argentino, que son todos covers y grabado muy a lo “vieja escuela”. Pero, para mi proyecto personal, prefiero arriesgarme aunque caiga mal parado. Ruccula for Draccula es el que más me gusta hasta ahora porque mezcla un poco mucho las raíces de Blues, Soul y Funk con esa otra búsqueda. El disco anterior, 13 Formas de Limpiar una Sartén, se alejaba lo máximo que me puedo alejar del Blues y fue un disco que me trajo muchas satisfacciones. Creo que Ruccula… está a medio camino entre mis discos de Blues y 13 Formas…

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– ¿Cómo fue el proceso de grabación de Ruccula for Dracula y quienes estuvieron involucrados?
– Después del disco anterior, que tuvo una producción hermosa por parte de Gabi Cabiaglia, pero larga y “tediosa”, mi idea era ir al estudio de la Escuela de Blues de Madrid con David Salvador y Pascual Monge, mi trío en España, y grabar bien crudo las canciones nuevas que había escrito y que ni siquiera se las había mostrado o ensayado. ¡Y eso hicimos! La idea era meter un hammond en algún lado, algún invitado en otro y listo. ¡Pero me fui al carajo! Vino David Carrasco, que es un saxofonista tremendo, a meter saxo para dos temas, y al final de dos temas se hicieron nueve; el saxo se transformó en sección de barítono, tenor y trompeta, Bob Stroger grabando un bajo, Kenny Wayne un par de pianos, Vasti Jackson otra viola, y ahora un acordeón por acá, y bueno un año dándole vueltas… Finalmente algunas baterías fueron grabadas por Gabi Cabiaglia en Estudio Moma de Buenos Aires.

– ¿A qué o quienes le cantás en tus canciones?
– Por lo general me cuesta escapar de escribir a una mujer, sea por la tristeza de un amor perdido o por la alegría de perder a alguien, o la emoción de querer estar con alguien. Pero también escribo algunas canciones a Buenos Aires, a los amigos, a los tontos también.

– ¿Qué pensás que es lo que más destaca a tu música?
– No tengo idea. Antes destacaba más la guitarra, ahora creo que de a poco van destacando más las canciones, y paso a paso una personalidad un poco mas definida a la hora de componer, de tocar y de entender la música, incluso el Blues.

– ¿Con qué artistas te gustaría compartir escenario?
– La verdad no soy muy cholulo en eso. La única ilusión muy grande que tuve fue de tocar con B.B. King, eso hubiera sido tocar el cielo con la mano. Además porque era posible, digo en términos que estuvo vivo hasta hace muy poco y quién sabe… con soñar no se pierde nada. Ahora que sí es imposible, tocar un rockcito con los Rolling Stones no estaría mal ¡¡No pido nada!!

– ¿Cómo te preparás para la presentación del disco en Boris Club el 6 de diciembre?
– El disco tiene muy poco rodaje en vivo, la primera presentación oficial es la de Buenos Aires, de ahí la otra semana en San Petersburgo, Rusia y en enero en Madrid. Así que estoy intentando por un lado que la gente conozca estos temitas nuevos y por otro lado buscando el orden correcto de los temas y ver cómo suenan mejor al no tener todos los instrumentos que se pueden tener en un estudio.

– ¿Qué tipo de show va a tener la oportunidad de presenciar quien vaya a verte esa noche?
– Yo siempre trato de divertirme y tener mucha complicidad con los músicos que me acompañan, creo que eso se nota y se transmite a la gente. Intentaremos que la gente sea parte de la historia, los temas son muy bailables, tienen bastante groove, intentaremos que no sea un show para guitarristas ni mucho menos, y que los invitados especiales sean la frutilla del postre.

– ¿Cómo surgió esa estética tan particular para el arte de tu disco?
– Una vez que se me ocurrió el título, se me ocurrió automáticamente pensar en esos posters de pelis de terror americano. Buscando un poco aparece esa estética. También para escapar un poco de los clichés blusero, el tren, la viola, etc.

– Una pregunta que solemos realizar con frecuencia es sobre el papel de Internet en la difusión de las bandas. ¿Cuál es tu postura respecto a este tema?
– Creo que hoy en día está buenísimo que todos podamos difundir lo que hacemos. Es como más democrático. Estaría bueno que eso estuviera acompañado de una cultura de reconocer el trabajo ajeno y por más que puedas escuchar el disco gratis en Spotify, pagate un disco cada tanto, o andá ver una banda, sino va a llegar un momento que Spotify no va a tener discos para subir, ¡porque un disco aún hoy sale guita hacerlo bien! Pero me parece todo bien…

– ¿Cuáles son tus próximos pasos? ¿Cómo te ves de acá a cinco años?
– Pelado (risas). Ahora está el trabajo este de promoción y de tocar este disco por donde más se pueda. De momento para el 2017 está ya confirmado Rusia, Brasil, Marruecos, además de Argentina y España. También tengo giras confirmadas con artistas de Estados Unidos y terminar la producción de un disco muy lindo de Jota Torres, un gran cantante de Buenos Aires. El resto supongo que se irá viendo sobre la marcha.

Por lo pronto, la invitación a Boris Club ya está hecha para el próximo martes 6 de diciembre. Si quieren algo de Blues “y un poco más”… no duden en darle una oportunidad a José Luis Pardo, que tiene mucho trayecto recorrido y varias historias para contarnos… más info en nuestro link de agenda aquí.

Pueden escuchar Ruccula for Draccula en Spotify en el siguiente link.

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Seth
Seth

Comunicador Social (UBA) y periodista, hombre de radio. Vegetariano, melománo empedernido, guitarrista, cinéfilo, fan de los '80, la filosofía y los "cuentos de terror". Seth odia los relojes y cree en la metafísica como única forma posible de autosuperación de la humanidad (?)

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