Review: Limp Bizkit en el Luna Park (23-05-2016)

Review: Limp Bizkit en el Luna Park (23-05-2016)

0 comments 📅28 mayo 2016, 16:15

Por Shezo! // @ShezoNeozero – fb.com/ShezoFreestyle

Foto de portada: Germán López Fotografía

Ni el frío, ni el hecho de que fuera un lunes, impidió que el Estadio Luna Park se llenara en gran parte de treintañeros que buscaban revivir lo que esta banda olvidada por muchos hoy en día nos había dejado en sus años de gloria y extrema sobreexposición. Las cartas estaban echadas y sólo restaba esperar que los oriundos de Jacksonville subieran a escena, pero antes de que eso suceda y en pos de calentar el ambiente, se presentó ante los primeros concurrentes la gente de Insobrio, banda que dejó una sensación un tanto particular: si bien es cierto que en cuanto a lo musical no hay nada que reprocharles -al contrario, tienen muy buenos temas y suenan por demás bien-, parecen ser una de esas bandas que tienen todo para dar el salto, menos un frontman carismático que le haga honor al resto de la banda.

Un rato después, finalmente, las luces se apagaron, los gritos en todo el estadio no se hicieron esperar y la gente de Limp Bizkit apareció en el escenario para hacer estallar un Luna Park que se había transformado en una fiesta en un abrir y cerrar de ojos. El demente Wes Borland, totalmente de blanco, pelo incluido, y con la cara como una calavera comenzó a tocar los primeros acordes de Boiler mientras un afiladísimo Fred Durst tomaba el micrófono para darle comienzo a un show que ya desde el comienzo se percibía que sería único.

Luego de 20 años -sí, ya pasaron 20- de carrera, Limp Bizkit cuenta con un repertorio cargado de artillería pesada para hacer explotar cualquier lugar donde se presenten gracias a una discografía repleta de hits. Y cuando decimos que el show fue una fiesta, crean que así lo vivieron todos los presentes. Mas allá de los clásicos que no podían faltar como Hot Dog, Rollin’, My Generation, Counterfeit o Nookie, por nombrar algunos, hubo muchos momentos que sorprendieron gratamente a los presentes. Por empezar, algunos espacios entre tema y tema sirvieron de excusa para que Dj Skeletor se luciera animando la velada con temas de hip hop y otras hierbas, entre los que sonaron el famoso Turn Down for What de Dj Snake, haciendo bailar a todo el estadio. Fue increíble: hiphoperos jugando a ser metaleros y metaleros jugando a ser hiphoperos en perfecta armonía. El público por momentos pogueaba enérgicamente y por momentos caminaba al mejor estilo Kriss Kross. Todo un espectáculo digno de verse.

Entre los highlights de la noche, un chico marplatense -que había hecho un cartel a mano con el pedido expreso para subir a tocar la guitarra con ellos- logró su cometido: invitado por Borland a subir al escenario, tomó el lugar del guitarrista y juntos ejecutaron la canción My Way, mientras Borland se hacía cargo del micrófono y Fred alentaba al desmadre desde la plataforma de la batería de John Otto. Y como si los momentos de hip hop de la noche no bastaran para darle un matiz ecléctico al show, Limp Bizkit se despachó en el transcurso del recital con temas como Killing in the Name de Rage Against the Machine, Heart-Shaped Box y Smells Like Teen Spirit de Nirvana, Walk de Pantera y hasta un poco de Master of Puppets de Metallica. Del lado del público, las rondas de pogo no se hicieron esperar, pero el momento más alto fue cuando prácticamente medio campo se agachó frente un Fred que no salía de su asombro ante esa masa humana que se preparaba para desatar uno de esos pogos que difícilmente se olvidan con el tiempo, cosa que hizo que declarara cosas como que “estamos todos locos” o que “se siente hermanado con los presentes al punto de decir mi casa es tu casa”.

Full NelsonBehind Blue Eyes y, luego del bloque Nirvana, Break Stuff y Take a Look Around -tema de la banda de sonido de Misión: Imposible II– hicieron los honores del cierre. Luego de una noche por demás increíble, mientras Limp Bizkit abandonaba el escenario, las luces se prendían y la gente empezaba a retirarse, como para coronar todo lo que había dejado ese extraño mix musical que nos regaló el show, comenzó a sonar de fondo Stayin’ Alive de Bee Gees. Exhaustos pero por demás satisfechos, la horda de treintañeros se retiraba del Luna Park con una sonrisa de oreja a oreja sabiendo que había vivido un momento mágico, el cual esperamos tener la posibilidad de volver a vivir.

limp_bizkit_luna_park

 

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Shezo!
Shezo!

Mezcla de gamer, comiquero y manganimero. Mix de metal y música electrónica. Amante del pixel art, el amerimanga y el pochoclo. Entusiasta del Rey Misterio, Joe Madureira y la merienda. Pisciano, mico y A+. Co-fundador de NeoZero Studio. Digno hijo de los 80s agradecido con los 90s.

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