Review: Blur en el Estadio Cubierto de Tecnópolis (11-10-2015)

Review: Blur en el Estadio Cubierto de Tecnópolis (11-10-2015)

2 comments 📅12 octubre 2015, 21:10

Por Mariano Aratta // @gutenseth

Ph: Tadeo Jones

 

“Modern Life is Rubbish”

A mediados de los ’90 llegó a estas latitudes un nuevo sonido británico, que por Europa ya tenía un par de años; los medios de comunicación lo llamaron Brit Pop y señalaron como máximos exponentes de este género a Blur y Oasis, seguidos muy de cerca por Pulp. Las tres agrupaciones, en estos 20 años, tuvieron sus idas y vueltas, sus visitas al país, separaciones y reuniones. La banda liderada por Damon Albarn y Graham Coxon había tenido su bautismo porteño en un Luna Park seco y anodino allá por 1999, con dos recitales esperadísimos que dejaron a todos los fans saboreando amargura: un cuarteto que se estaba separando, con sus integrantes peleados, ni siquiera saludó, eliminó los bises y se fue del escenario con sólo una hora de música. Sin embargo, y contrario a lo que suele pasar en las visitas internacionales, la segunda fue mejor que la primera: Blur volvió para el Quilmes Rock 2013 y apartó de la memoria los recitales del Luna Park, con un Damon impecable y carismático mostrando los “votos renovados” con sus compañeros de banda.

Y así llegamos a la noche del domingo en el Estadio Cubierto de Tecnópolis, donde esperamos que la tercera no haya sido la vencida. Con un show previo en la ciudad de Córdoba, el cuarteto de Colchester -Inglaterra- condujo un ritual hipnótico a través de tableros taoístas de I Ching y Lopanes gigantescos, en cuyo centro giraban esferas de discoteca enormes que iluminaban en haces místicos al público que llenó el campo -un poco sobre la hora del show-. La excusa era la presentación de su último trabajo discográfico: The Magic Whip, con estética primordialmente oriental -el nuevo álbum fue grabado casi todo en Hong Kong-. Por eso, tras unas cuantas versiones de obras clásicas en “formato cajita musical”, Albarn, Coxon, Alex James y Dave Rowntree se acomodaron tras sus instrumentos y sin ningún tipo de “actitud de diva” comenzaron el recorrido por sus ocho discos de estudio, puntuales como la hora del té en Londres. Ya desde antes del primer acorde, Damon comenzó a arrojar agua a la gente, como un sacerdote lanzando su bendición a los presentes… y no hacía falta ningún divismo ni pantallas gigantes: estos muchachos ya son un pedazo de historia del rock británico y no necesitan ningún juego de artificio para deslumbrar al auditorio.

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“No Distance Left to Run”

Como era de esperarse, arrancaron con una del último disco: Go Out, seguida por There’s no Other Way, el primer hit de la historia de Blur, considerado inclusive por muchos fans como “el tema definitivo del Brit Pop” -perteneciente a Leisure, de 1991-. Damon estuvo lejísimos del líder frío y serio que amenazaba ser y más del niño travieso que aparentaba: sonreía, saltaba y bailaba con real disfrute, además de bajar hacia la valla de contención varias veces para entrar en contacto con su público mientras cantaba. Sin ninguna duda, alegría contagiosa en las casi dos horas que duró el concierto.

En el fondo, una sección de vientos y una de coros durante los primeros temas aparecían y desaparecían, para luego quedar como parte del staff fijo el resto del show. Junto con el tecladista y una segunda percusión más pequeña, resultaron clave para la construcción de atmósferas y sonidos que el cuarteto experimentó dentro de su madurez musical tras el retorno en 2009. Badhead, otro “viejito” de la banda, calentó más el ambiente y la gente se terminó de encender con esta versión de Blur un poco tecnológica y un tanto caótica, aunque “cuidada” –Graham lastimaba su guitarra en varios temas como si fuera un tornero enojado de alguna fábrica post Margaret Thatcher, sacándole distorsiones animales y completamente hermosas-. Todo en este nuevo Blur es medido y prolijamente desprolijo. En canciones como Ghost Ship o Thought I was a Spaceman, la estética oriental cobra vida en paisajes sonoros que nos transportan a Tokio o Pekín; en otros como Coffee & TV, Parklife o Song 2, el noventoso sonido británico nos inunda y nos lleva no en viaje geográfico sino en elipsis temporal… 20 años atrás en el tiempo. El nuevo hit Ong Ong es bien pegadizo e invita a bailar lo que sin duda será un futuro clásico, aunque no tan coreado ni saltado como el esperadísimo Girls & Boys.

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En el medio, la banda mostró un muy buen feedback con su gente, casi al comienzo habían regalado un “happy birthday to you” a una fan, para Parklife invitaron a varias personas del público a bailar, cantar y sacarse selfies en el escenario, que en segundos invadieron todas las redes sociales, inclusive antes que el show terminara. El momento de Tender había sido el más coreado de la noche y fue cuando el “son uno de los mejores públicos del mundo” de Damon nos hizo dar cuenta que nos gusta mucho que nos mientan. Caravan, Beetlebum y This is a Low, el clásico cierre de sus shows, dieron lugar a una brevísima pausa antesala de los bises. “¿Cómo estás, Graham? Él habla, ¿eh?” nos avisó el cantante ante el silencioso Coxon que más allá de la ternura cuasi infantil de sus coros, sólo se comunicaba por los sonidos de sus guitarras. Y para los bises, al ya mencionado Girls & Boys se le sumaron un inesperado Stereotypes, For Tomorrow y la épica The Universal, con “piel de gallina” entre los presentes. No hay distancia hacia donde correr en este 2015, lejos de aquel frío Albarn de 1999 que ni un “buenas noches” nos regaló. Hemos presenciado una nueva visita de una banda que tuvo todo hace veinte años pero que eligió otros caminos por fuera de la famosa “zona de confort”, que nunca desapareció aunque puso en riesgo su vida… sólo se tomó unas vacaciones para volver a ser lo que era pero con un nivel madurativo, compositivo y sonoro más elevado. Los esperamos de nuevo.

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Seth
Seth

Comunicador Social (UBA) y periodista, hombre de radio. Vegetariano, melománo empedernido, guitarrista, cinéfilo, fan de los '80, la filosofía y los "cuentos de terror". Seth odia los relojes y cree en la metafísica como única forma posible de autosuperación de la humanidad (?)

  1. cero
    14 octubre 2015, 15:09 cero

    Que lindo que Damon se haya mostrado alegre y vivaz!! En un momento empezó a llover y pensé que iba a tornar todo más dificultoso, pero por suerte no fue tan grave.
    Linda nota, cheeeeeeeeee

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