Review: Placebo en Buenos Aires – el retorno a las raíces (12-04-2014)

Review: Placebo en Buenos Aires – el retorno a las raíces (12-04-2014)

0 comments 📅15 abril 2014, 15:37

Por Mariano Aratta

@gutenseth 

Redimirse. Eso es lo que vino a hacer Placebo a Buenos Aires el pasado sábado 12 de abril. “¿Redimirse de qué?” se preguntará el lector. Pues es verdad, nada han hecho de malo. Pero algo es claro: los seguidores fieles de épocas inmemoriales se sintieron un poco desorientados tanto con Battle for the Sun, su disco de 2009, como con el show en el Estadio Malvinas Argentinas de Buenos Aires, mismo escenario del fin de semana pasado, en abril de 2010 en un show un tanto… decepcionante. De hecho, en esta ocasión sólo tocaron dos canciones de ese álbum, como si en forma intencional se haya generado un hueco en su historia correspondiente a ese período, dejando sólo algunas gemas y borrando de un plumazo lo demás. Se notó mucho en la convocatoria de público y en la venta de tickets, la banda ni siquiera igualó la asistencia de público que tuvo en su show del Club Ciudad de Buenos Aires en el año 2007.

Pero con Loud Like Love, su último trabajo de estudio, Placebo comenzó a transitar otro camino, un sonido que se alejó del disco anterior y se metió nuevamente en lo “rockero-electro-oscuro” que los caracterizaba, pero sin perder la experimentación y la búsqueda de algo nuevo. Lo que presentaron en su show del sábado nos mostró esto: 22 canciones impecables -tanto que uno de mis acompañantes al show me susurró al oído: “suena tan perfecto que parece playback”. Pero no lo era: el sonido fue una maravilla, contrariando a otros recitales en el mismo estadio; la voz del belga devenido inglés Brian Molko perfecta, andrógina y única -como su look pelilargo sobre sus delicados hombros, muy diferente al de las anteriores visitas-. Sus cuerdas vocales se mantienen intactas tal y cómo aquella primera vez, en el Luna Park, en el año 2005. Stefan Olsdal, ya no sólo bajista y guitarrista, sino que también pianista y bailarín, acompañó en sincronía perfecta al líder de la banda, dejando en claro que ellos dos son el carisma, el cerebro y los autores del 98% del repertorio que sonó en la fría noche. Steve Forrest en la batería le puso mucha emoción y fuerza, más allá de algunos errores de tiempo en los primeros temas que, sinceramente, no sabría a qué atribuírselos -quizás no tenía un buen retorno- pero que no se volvieron a repetir en el transcurso de la velada. Impecable y para destacar sus coros. En “combo”, los tres, junto con Fiona Brice -violín, teclado, coros-, Bill Lloyd -bajo, teclado, coros- y Nick Gavrilovic -guitarra, teclado, piano, coros- lograron un sonido armónico, potente y envolvente, de ensueño e hipnótico en algunos pasajes, oscuro y único: el mix sonoro que resulta Placebo en esta encarnación “ya no tan trío” como antes, pero igualmente genial. Sí, tenían temas en los que sonaban tres guitarras a la vez, mucha fuerza, ¿quién dijo que esto es pop?

Placebo_01

Comenzaron con B3, del EP del mismo nombre editado en 2012, y el set-list se extendió por una muy buena selección de clásicos y temas de su último disco. En segundo lugar sonó For What it’s Worth, del antes mencionado Battle for the Sun. En un castellano bastante “entendible”, Molko saludó con un “gracias, mi nombre es Brian, el nombre de mi grupo de rock es Placebo. Estamos todos esta noche para ustedes” y acto seguido sonó Loud Like Love, que, a pocos meses de estrenada ya es potencial himno, con ese pedido lastimoso, que nos acerca a Molko en un abrazo casi fraternal: “believe, believe, believe”.

Es destacable que se tomaran el esfuerzo de hablarnos en español, ellos adaptándose al público y no nosotros a ellos, como suele pasar. También es llamativo que después de tantos años y “escenario”, sigan siendo los muchachos simples, algo tímidos -en el caso de Molko– y muy buena onda, sobre todo Forrest. Con ese espíritu la noche se desenvolvió en un “sube y baja” emocional, con temas potentes y otros no tanto, pero siempre efectivos y pulcros. Para destacar, además de todo lo mencionado, la interpretación de los temas. Tuvimos un Twenty Years, un Meds o un Teenage Angst bastante distintos al original, pero no así menos atrapantes, algo coherente y correcto, ya que la banda tocaba por cuarta vez en el país. ¿Dónde radica el espíritu de presentar algo en vivo si todas las veces suena igual al disco? Nos aburriríamos nosotros y ellos… bien por Placebo que hicieron “covers de ellos mismos” y no se repitieron. Y ya que mencionamos la palabra cover, para el encore nos regalaron su versión de Running up That Hill, de Kate Bush, incluida en su disco con nombre más obvio: Covers, de 2007.

El nuevo material predominó en el set-list: siete fueron los temas de su último disco. Más allá de eso, Space Monkey, de Meds, fue el momento de mayor oscuridad palpable y, sin dudas, con los tres temas anteriores al encore el público literalmente estalló: Song to Say Goodbye, Special K y The Bitter End. Es más, esa tríada de temas fue tan potente que los bises no lograron alcanzar ese pico emocional en la gente. No obstante, el final con Infra-red, fue un cierre adecuado y justificado para casi dos horas de buena música, que dejó al público más que conforme y a varios, entre los que nos incluimos algunos de los redactores de Shinobi News, renovando la confianza a una banda que, si bien no había dejado de sonar bien, estaba un tanto alejada de lo que “la hizo grande”. Y si fuimos al estadio pensando “quizás sea la última vez que vengan y que podamos verlos en vivo”, ahora nuestro deseo es “ojalá podamos verlos de nuevo”. Una muestra cabal de la calidad que tuvo su recital.

Placebo_02

 * Setlist:

B3 / For What it’s Worth / Loud Like Love / Twenty Years / Every You Every Me / Too Many Friends / Scene of the Crime / A Million Little Pieces / Speak in Tongues / Rob the Bank / Purify / Space Monkey / Blind / Exit Wounds / Meds / Song to Say Goodbye / Special K / The Bitter End

* Encore:

Teenage Angst / Running up That Hill (Kate Bush cover) / Post Blue / Infra-red

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Seth
Seth

Comunicador Social (UBA) y periodista, hombre de radio. Vegetariano, melománo empedernido, guitarrista, cinéfilo, fan de los '80, la filosofía y los "cuentos de terror". Seth odia los relojes y cree en la metafísica como única forma posible de autosuperación de la humanidad (?)

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