Entrevista exclusiva – Gaspar Scheuer y Jorge Takashima nos cuentan acerca de la película Samurai + audio

Entrevista exclusiva – Gaspar Scheuer y Jorge Takashima nos cuentan acerca de la película Samurai + audio

0 comments 📅04 julio 2013, 01:10

Por Mariano Aratta y Shezo!

La relación entre Shinobi News y Samurai no puede gozar de mejor salud. Ante el inminente estreno de la película decidimos hacer una nota para promocionar, por un lado, una temática tan original como el encuentro entre un descendiente de samurais y un gaucho sobreviviente de la Guerra de Paraguay en la Argentina del siglo XIX y, por otro, dar nuestro apoyo al cine independiente.

La propuesta pegó y a nuestra redacción llegaron algunos comentarios del tipo «¿qué onda eso?«, «¿es realmente argentino?«, por lo que parte del staff decidió comprar maní con chocolate e ir al cine a ver la película, como corresponde.

samurai03

Y finalmente, luego de desmenuzar este film y analizarlo concienzudamente, nos llegamos hasta un bar de Colegiales donde Gaspar Scheuer -director y guionista- y Jorge Takashima -uno de los actores principales, que interpreta a Satsyiro, padre de Takeo-, nos esperaban para charlar con nosotros acerca de Samurai, la comunidad japonesa, los gauchos, presente y futuro del cine independiente, y muchas cosas más…

Entre sonrisas, café con medialunas, y la promesa incierta de un videojuego telúrico, compartimos la charla con ellos:

Shinobi News: – Gaspar, mucha gente llegó a Samurai por «el tema Japón«. Chicos que miran animé, le gusta el manga o la cultura oriental ¿Cómo llegaste vos a idear una película que transcurre a fines del siglo XIX en algún lugar de Argentina, pero mezclada con costumbres de una familia japonesa tradicional?

Gaspar Scheuer: – Mi caso fue un poco al revés que el de ellos, de muchos jóvenes que pueden estar en contacto con la cultura japonesa por medio del animé y el manga y de golpe van a ver esta película y se encuentran con esta combinación rara de lo tradicional japonés con el gauchesco argentino. Mi camino fue al revés. Yo venía como más de lo gauchesco y desemboqué en lo japonés o en el tema samurai. No porque yo sea un gaucho o me guste vestirme así, aclaro. Pero en el 2007 había hecho una película que se llama El Desierto Negro que era un poco gauchesca, pretendía ser bastante atemporal, no situada en la época de los gauchos como Samurai, que está más referida a una época concreta. (…) Un día no sé bien cómo, pensando qué película hacer surgió esta idea de por qué no una familia de japoneses, pensando un poco en el contraste y hasta en lo que podían tener en común un gaucho y un samurai… sabiendo muy poco de ellos, habiendo visto algunas películas de Akira Kurosawa y no mucho más que eso. Entonces ahí me pongo a tratar de leer un poco y de investigar. El primer dato que me llama la atención es esto de que en 1868 se prohíbe a los samurai, se da por abolida su casta. Y bueno, eso me pareció el puntapié perfecto: un samurai que está proscripto, que le obligan a entregar la katana, de alguna manera se niega a aceptar ese orden de cosas y entonces su hijo toma la decisión de salir de ahí, porque siente que están en peligro, porque no puede convencer a su padre de que si insiste y si se mantiene en ese estado de rebeldía corren peligro… y así llegan a Argentina. A partir de ahí era tan fuerte la historia, tenía tantos puntos a desarrollar esa sola idea tan cortita, contada así, que es lo que le pasa a mucha gente: «¿cómo? ¿un gaucho y un samurai? ¡qué bueno, quiero saber más!» (…)

Shinobi: – La premisa es bastante importante, cuando leés una breve sinopsis de la película decís «¡epa, qué interesante y qué raro!».

Gaspar: – Claro, no sólo es original por decir «esto es raro, esto nunca lo vi«, sino también «esto es raro, nunca lo vi, puede ser interesante ¿qué hay acá?«. Evidentemente pasaba eso. No es algo que a mí me suceda todo el tiempo tener ideas así (risas). Digo… algo pasó que vino esa idea y funcionó.

entrevista-samurai01

Shinobi: – ¿Y cómo fuiste armando la cosa y convocando a la gente?

Gaspar: – Primero empecé a leer yo, a investigar, a empezar a escribir. Y me faltaba un poco a mí de oficio de guionista como para poder desarrollar eso entre 90 y 100 páginas. Escribía «Escena 1«: tal cosa; «Escena 2«: tal otra; y en la «Escena 3» ya había contado todo más o menos (risas). Necesitaba a alguien que tenga más de experiencia en estructura y en haber escrito varios guiones para empezar a dosificar la información, a dibujar los personajes de a poquito. Pero ese alguien tenía que ser una persona también que le interese la historia, que no es como lo más común. (…) Y apareció Fernando Regueira, que fue el co-guionista y le resultó muy atractiva desde el comienzo la idea. Después, la siguiente persona que fue fundamental encontrar fue Juan Pablo Miller, que terminó siendo el productor de la película, que también fue muy determinante en un momento ya que una primera versión del guión la presenté a un concurso del INCAA N. de la R.: Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales Argentino- para películas digitales. Era un concurso muy chiquito en los fondos que daban. Era como para una película documental sobre este bar donde estamos… quiero hacer una película sobre este bar, porque vienen varias personas interesantes, entonces vengo dos semanas acá con la cámara y el sonidista, filmo acá, está todo bárbaro. Pero yo con la plata que daban para eso quería hacer una película de época, con caballos, armaduras de samurai, un rancho en el medio del campo, 30 personas ahí… (risas).

Shinobi: – Osado lo tuyo…

Gaspar: – …entonces Juan Pablo me dice «mirá, el guión está buenísimo y lo mejor que te puede pasar es que no ganes ese concurso» (más risas). Me dijo que lo ideal era que lo perdiera y que vea otra manera de hacer la película. Es raro que alguien te diga que lo mejor que te puede pasar es que no ganes, ¿no? Bueno, la película gana el concurso. Y con estas palabras de Juan Pablo rebotando en mi cabeza renuncio al concurso y seguimos buscando otra manera de hacerlo. Así que es un momento sin duda determinante en la historia de la película cuando fui al INCAA a decir «hola, yo soy el ganador del concurso y vengo a renunciar» y toda la gente me miraba como diciendo «esto nunca pasó antes«… (Shezo! se tienta mal de la risa).

Shinobi: – Amerita una película aparte eso… ¿En qué año fue esto?

Gaspar: – Un corto por lo menos… «yo soy el ganador, vengo a renunciar a mi premio«. Eso fue dos años antes de filmar. Filmamos a fines de 2011, esto fue en algún momento de 2010.

Shinobi: – Ya hablaste de la parte «detrás de cámara» ¿Y el reparto? ¿Te contactaste con la comunidad japonesa? ¿Cómo fue la búsqueda?

Gaspar: – Para esta época yo no estaba viviendo en Buenos Aires. Estaba en San LuisN. de la R.: provincia argentina situada en la Región de Cuyo-. Sabía que iba a filmar allá y me había ido a vivir ahí. A una amiga a la que le conté la idea, que es actriz, le ofrecí comenzar a hacer el casting y a través de mails y un Facebook que se hizo para eso… ¿Había Facebook? ¿Desde cuándo existe Facebook? (risas).

Jorge Takashima: – Hace rato… ¿2006 más o menos?

Gaspar: – Bueno, cuando arrancamos con el casting en 2010… ¿fue 2010? (mira a Jorge Takashima).

Jorge: – Yo qué sé (risas).

samurai04

Gaspar: – ¿Y vos cómo te enteraste?

Jorge: – Yo caí un mes antes de la película. Pero yo sabía del guión que estaba dando vueltas y no tenía manera de llegar a él. Yo quería saber más de ese guión, quería saber de qué se trataba…

Shinobi: – ¿Cómo fue que te engancharon?

Jorge: – El tema fue medio raro. En realidad hay que darle las gracias a Martín «Tincho» Segovia, que es muy amigo de una asesora en cine, asesora étnica también, que trabaja mucho con el tema de las etnias en las películas, laburan bien… ¡pero que vive en Posadas! –N. de la R.: capital de la provincia de Misiones, en el límite de Argentina con Brasil-. Y a mí me llega por Facebook un mensaje de esta mujer, divino, que me habla de la película. Y yo le dije «mirá, yo estoy tratando de llegar al guión de esa película, quería saber quién la estaba produciendo», me costaba… y de repente me dicen «mirá, hay una audición, si querés ir…» y yo le pedí que me cuente cómo era la cosa… y me responde «no te puedo contar mucho… porque no sé mucho…» (risas).

Shinobi: – ¡Cuanto misterio, Gaspar!

(…)

Jorge: – Pero fueron prolijos. Después que encontraron a Nico Nakayama para el rol protagónico, se armó una convocatoria para encontrar al padre, al padre de Takeo, su personaje. Pero fue un poco más dirigido el asunto. Me llegó la propuesta y me pareció interesante. Reconozco que es difícil conseguirme roles porque yo soy bastante hincha pelotas para entender las cuestiones (risas). Trato de armarme una carrera a largo plazo, entonces trato que se comprenda bien el género que se hace, el guión, cómo está escrito, como está pensado el proyecto.

Gaspar: – ¡¡Él quería leer el guión porque pensaba que iba a quedar elegido y no iba a ser cosa que la película fuera una porquería!! (risas).

Jorge: – Y… más o menos… (Shezo! sigue tentado).

Shinobi: – ¡Lo reconoce!

Jorge: – Obvio. Quería llegar al guión porque pensaba «¿a qué cráneo se le ocurrió esto y está dando vueltas? ¡quiero saber cómo es!«. Yo no tengo miedo al ridículo, estuve en programas de humor… pero quería saber qué era esto. Así que fui a la entrevista, me contaron a grandes rasgos como era la película, como era el rol del padre de Takeo. Y bueno, dije que sí, que quería participar y me hicieron hacer unas pasadas de letra… ahí creo que vi conformes a los chicos. Sabía que después se lo iban a mostrar a Gaspar… pero todavía quería leer el guión, a toda costa. Así que me lo dieron, lo leí, lo charlé con él y lo sellamos con una copa de vino.

Shinobi: – Una vez que pasás por todo ese camino, llega el guión a tus manos y terminás de leer la última página… ¿cuál fue tu impresión inmediata?

Jorge: – Lo que le dije a Gaspar: la última escena significa el sentimiento de los nikkeisN. de la R.: nombre con el que se designa a los emigrantes de origen japonés y a su descendencia-. Entonces le dije que apoyo totalmente la película y que cuente conmigo. Más allá de todo el tránsito del personaje durante todo el recorrido narrativo de la película, siempre te quedás pensando cual es el mensaje que deja. El mensaje está abierto, está en la interpretación de lo que le pasa a cada uno. Pero yo, como hijo de inmigrantes, encuentro esta energía de estar flotando entre dos mundos y eso me pareció perfecto. Creo que, como inicio de la historia de dos culturas que se encuentran en algún lugar… y que quede flotando eso, que es lo que yo siento, lo que sintieron mis padres y lo que sienten mucho de nosotros, es genial. Si ves el Facebook, leés los comentarios de los descendientes de japoneses y dicen «¡me pasa eso, me pasa eso!«. Es esa energía el mensaje que yo percibí y dije que sí, que quería participar.

Shinobi: – Nosotros hace poco publicamos una nota acerca de Samurai y la titulamos «Samurais y gauchos… tan distintos, tan iguales». Vos estás en el medio de Argentina y Japón ¿en qué pensás que hay parecidos y diferencias entre estas dos expresiones culturales?

Jorge: – A ver… como esencia de caracteres son muy distantes. El samurai es un servidor que tiene una doctrina a la cual accede y cumple a rajatabla, esto de servir hacia el honor de alguien superior. El gaucho es un personaje nuestro, que es único en el mundo y que tiene esta cosa de tener la inocencia o pecados de juventud, es un personaje joven en la historia naciente de la Argentina. Hay cosas en esencia muy diferentes, pero yo creo que los dos tienen el tránsito de la soledad como algo muy interno, muy fuerte… no sé si estaba pensado o no, yo supongo que sí, pero desde ahí, de la necesidad de convivir o de entablar relaciones con otro ser humano, ahí es donde la película se ha enriquecido: partiendo de la soledad de ambos. Si vos me preguntás qué le veo de parecidos es lo que significa cada uno para su cultura, hay una serie de aditamentos a la personalidad o al carácter en sí de cada uno que hace que sean diferentes pero a su vez extrañamente moldeables, que fue lo que logró la película, que ambos personajes se terminaran adaptando el uno al otro, con las diferencias existentes.

Gaspar: – Totalmente de acuerdo con lo que dice Jorge. Y lo que me gustaría agregar acerca de lo que tienen en común, que no son cosas que las pensaba al momento de ponerme a escribir sino más bien que son cosas que fui descubriendo de ver esos personajes cuando fueron cobrando vida y uno los piensa como si fueran reales, yo siento que los emparenta que son dos tipos anteriores a lo que vivimos ahora en cuanto al predominio de que todo es dinero. Como que son «los últimos exponentes» de lo anterior a esto, al «todo es comercio»…

Jorge: – Consumismo, claro…

entrevista-samurai-02

Gaspar: – …a que todo lo que rige nuestras vidas tiene un valor de mercado. Representan dos culturas lejanas entre sí, pero tenían otros valores: el samurai sus valores de lealtad a su Señor y el gaucho su individualismo extremo, si querés, su rebeldía a la autoridad (se pone serio). En ese sentido, completamente diferentes, pero eran tipos que tenían otros valores. Ninguno de los dos estaban preocupados por «ganar más plata» (..).Pueden ser dos íconos, dos figuras muy fuertes de algo que ya murió, hoy para buscar eso hay que buscar un linyera… un linyera por opción, no el que se quedó hace dos meses sin trabajo. No hay otra figura que ese tipo que hace 30 ó 40 años eligió vivir sentado ahí porque nunca se bancó que el mundo se haya transformado en lo que se transformó. Y en ese momento me parece que eso estaba pasando en el mundo de manera muy fuerte. Por eso es fácil creer que esos dos tipos se llevaron bien, porque tenían eso en común, no querían ganarse un sueldo para poder comprarse un campito que un poco sí es la figura que hace Jorge, la del padre de Takeo. Esa figura es al revés: si aquellos son los últimos, él es el que quiere entrar al progreso, es como que dice «no, el mundo va por acá, lo que se viene es esto», entiende que el mundo está yendo hacia ese lado  y quiere ser parte de eso (…) Estamos todos ahí, tratando de sobrevivir y nos mandamos nuestras cagadas también, como se las va mandando el personaje de él. Primero abandona Japón, lo cual le produce un lío con su mujer, que no puede entender porque hicieron eso, con su hijo que no puede comprender, con su padre que le dice que siempre fue una basura…

Shinobi: – Eso fue muy fuerte al mirarlo en la pantalla…

Jorge: – Eso en la historia de la colectividad en incluso de Japón mismo ha sucedido. Está la gente que conserva eso, incluso hoy en día también. Yo lo llevo a un ejemplo político actual, si en Japón alguien es descubierto en un acto de corrupción, va, se corta y se mata. El tema del samurai en sí, el tema de los valores, más allá de que se ha modernizado bastante Japón, trata de conservarlos.

(…)

Shinobi: – Cuando salimos del cine charlábamos respecto al ritmo de la narración, más allá de lo que sucede al comienzo, que es muy de película japonesa. Hasta que aparece el gaucho Poncho Negro al menos es muy propio de una película de allá…

Gaspar: – Yo creo que eso estaría de alguna manera en las ideas previas pero es más que nada por el trabajo de ellos. Al ser 20 minutos de película donde están solamente los cinco personajes japoneses, y salvo Nicolás que es mucho menos japonés que los otros cuatro en cuanto a que es un flaco de ItuzaingóN. de la R.: localidad del Gran Buenos Aires– aunque tiene rasgos japoneses, mucha sensibilidad, aprendió, se entregó de lleno al proyecto, no desentona en ese momento, pero él se refería mucho en Jorge, en el abuelo, en las mujeres, que tenían muchos más elementos japoneses. No es que ellos interpretaron eso porque yo les di marcaciones de «lo japonés», al contrario, de alguna manera yo trataba de aprender de lo que estaban proponiendo ellos como modo de actuación, yo los veía… «son japoneses en serio«(risas). No sólo hablaban, hacían las acciones como uno vio en las películas japonesas… para mí era un placer. Hoy en día, cuando veo la película y llega el momento en que Takeo deja el rancho pienso «como me gustaría que siga acá la película«, ese primer acto de la película te hace quedar ahí, que Takeo se arrepienta y diga «¿sabés qué, papá? vamos a laburar la tierra…« (más risas). Pasa que después vienen los gauchos, lo que ya conocemos, también es un poco eso… pero esos primeros 20 minutos… ¡uau!

Jorge: – Es otra atmósfera…

Shinobi: – ¡¡Ahí tirás el conflicto!!

Gaspar: – (se ríe) Y bueno, no sé… buscaremos otro conflicto, que aparezca el fantasma del abuelo muerto… (más risas). El conflicto lo buscás enseguida…

Jorge: – Y trabajamos con muchísima libertad. Gaspar nos dio la libertad para trabajar todos los textos, para hacerlos lo más fiel posible al texto original pero llevado al texto de aquella época. Entonces hubo un trabajo a conciencia y creo que lo sacamos bastante bien, nosotros estamos muy conformes con el resultado. Encontramos que los propios japoneses dicen que está muy bien, los que fueron a ver la película están contentos…

Gaspar: – Ese también era el miedo mayor. Terminar la película, todo muy lindo y que en la parte dramática venga un japonés y se ría diciendo «¡qué es eso! Así piensan que somos…«. Quizás un poco era el recelo que podía tener Jorge y por eso quería leer el guión, esa caricatura del oriental donde uno está acostumbrado al japonés que es gracioso porque es japonés, ¿viste? que viene uno y le dice ponja… yo que sé… y las sensaciones que tenía trabajando era que todo fluía con mucha naturalidad. Tengo el recuerdo de estar en el comedor del hotel pasando la letra, ellos hablando en japonés y yo preguntando cuando no entendía porque, obviamente, nosotros habíamos escrito el guión en castellano, pasó por varias manos que hicieron traducciones y correcciones de esas traducciones hasta que en algún momento todos estuvieron de acuerdo en que la traducción esa era buena y uno dice que si para ellos estaba bien, confío en que las cosas eran así.

Jorge: – El clima de trabajo fue extraordinario, desde la dirección, la parte técnica y los compañeros del elenco. Se trabajó en un clima fantástico, todos se escuchaban. Me quedé tranquilo una vez que leí el guión, pregunté cómo iban a trabajar la parte en japonés, si iba a haber traductores y tenían que trabajar el texto de la época… por eso sentí recontra protegido artísticamente.

Mi personaje tenía matices que me interesaban trabajarlos como actor, aunque era difícil pensar como se podía llegar a tomar a este personaje japonés vestido de militar de ese entonces, pero me pareció que cerraba bien la historia así. Es la historia, sin indagás un poco, te la van a contar los inmigrantes, de lo que fue el sacrificio de la gente a principios del siglo XX, te vas a encontrar con historias similares. De hecho, mi abuelo y mi papá fueron agricultores, se dedicaban a la tierra, así que comprendí perfectamente el sentimiento del personaje y a su vez creo que desde el guión y la dirección le dieron el énfasis que había que darle a la situación dramática y creo que el resultado está en la película. Desde ese sentido quedé completamente satisfecho.

(…)

samurai05

Shinobi: – ¿Y cómo fue la recepción del público en general?

Gaspar: – Todavía no he tenido muchas charlas con gente. Salvo el día del estreno, que muchos vienen a saludarte, no he tenido todavía una respuesta de mucha gente. Me interesa particularmente la mirada de la comunidad japonesa en este aspecto. De alguna manera creo que es algo que voy a ir asimilando un poco más lentamente, me iré cruzando gente, también por la misma reserva de la cultura japonesa, no van a salir corriendo a conseguir mi teléfono o mi mail para decirme qué les pareció.

Jorge: – De hecho van a tratar siempre el espacio del otro con respeto. Cuando el Embajador dio el OK para el auspicio lo que dijo fue «tratan con mucho respeto al Japón«. Entonces, partir desde ese lugar para Gaspar que en algún punto nunca fue a Japón y está, salvo circunstancialmente por la película, está acercándose a la cultura japonesa, lo que tuvo es el mayor de los cuidados y el respeto artístico con la cuestión. Entonces, por algo también uno se suma, ¿no? Es un proyecto que deja un antes y un después, sobre todo para nosotros, para la cultura japonesa, hay alguien que no es de la colectividad, como él, que diseña un proyecto que te muestra ficticiamente cómo se iniciaron. Vos hablás con gente de la colectividad, que yo hablo seguido, tengo muchos amigos y tengo contactos en Facebook que van comentando, y mi familia me dice «estuviste igual a tu viejo» y yo les digo «sí, algunas cosas le saqué a mi viejo«(risas); o gente de la colectividad que dice «esa parte que estás carpiendo me hiciste acordar a mi tío allá en el campo en Florencio Varela«. Hay cuestiones que tal vez él no las vivió en la comunidad, pero mucha gente se siente identificada, la gente de la comunidad se siente identificada con esta familia japonesa. (…)

Shinobi: – Y también mucha gente, aparte de la comunidad japonesa en particular, puede sentirse identificada porque en Argentina hay mucha cultura de inmigrante, hay muchos puntos comunes en las vivencias de venir de otro lado y tener que adaptarte. Ahí suma un montón Samurai, al ser un fiel retrato de esta situación en particular.

Jorge: – Mirá, estamos todos muy conectados con descendientes de italianos, porque este es un país muy italiano y español. Mucha gente me decía «¡nooo, mi abuelo nos decía exactamente lo mismo, sos una vergüenza y sos un inútil!«. Mi viejo me dijo eso el primer día que empecé a trabajar en el campo con él: «sos un inútil, no servís para nada, seguí con el colegio» (risas). Mis amigos descendientes de italianos me decían que con los abuelos, cuando le hacían trabajar el campo, para plantar lechuga, para plantar tomates, le decían lo mismo «¡¡ma vaffanculo, andá a estudiare!!» (carcajadas). Y es, de alguna manera, lo identificable, lo que vos comentabas recién, lo sentiste, a mí también me pasa… pero a mí me pasó también que al leer el guión, conceptualmente toda la historia, el comienzo y esa escena final, esto de flotar entre dos mundos, entre oriente y occidente, de decir «este flaco termina en el agua«… es la sensación que yo tengo a la hora de pensar, porque yo pienso, cuando estoy relacionado con mis amigos y familia japonesa, yo pienso en japonés y hablo en japonés… y cuando estoy con mis amigos, con él, con vos, tomando mate, tengo otra estructura de oración en la cabeza (…) Hay toda una lectura de la inmigración japonesa, que data de esas fechas justamente. Oficialmente, hay información de un inmigrante con visa no oficial, que entró por Brasil y se radicó en Córdoba en 1886, Makino Kinzo. En 1900, ingresa al país en la Fragata Sarmiento un pibe que se escapó de su casa porque lo querían dar en adopción a otra familia, porque allá se permitía, con 16 años de edad. O sea, lo que hizo Gaspar no dista nada de que fuera posible, podría existir una familia japonesa en aquel entonces que hubiera entrado como entró. Sacó un guión que es sumamente original y ojalá tenga el Cóndor de Plata por ser original, porque se lo merece. Pero a lo que voy es que son historias que se tendrían que haber contado antes. Contar las cosas del inicio, lo que pasó a nosotros como inmigrantes, a nuestros padres, nuestros abuelos, lo que pasó con sus antepasados.

————————————————————————————————————————————–

Estos son unos segmentos de casi una hora y cuarto de charla en ese café de vajilla estruendosa, la cual decidimos compartirles porque creemos que tiene pasajes muy interesantes que merecen poder ser escuchados por todos ustedes.

Para los interesados en darle una chance a esta película, les comentamos que podrán mantenerse informados sobre la misma y las salas donde se proyecta en la página oficial de Facebook de Samurai

www.facebook.com/PeliculaSamurai

No dejen de pasar por el siguiente LINK para ver el trailer de la pelicula.

entrevista-samurai03

Compartir:
Shinobi
Shinobi

Shinobi es un portal que contiene artículos y noticias relacionados con el manganimé, cómics, videogames, cosplay, sci-fi, música, libros, cine y demás expresiones artísticas apuntadas al entretenimiento, la cultura joven y ligadas en su amplio espectro al género fantástico.

No hay comentarios

Sin comentarios aún!

Podes ser el primero en escribir un comentario

Deja un comentario