Batman:Cacophony. El regreso de Kevin Smith

0 comments 📅11 marzo 2009, 20:13

Kevin Smith es un buen guionista, tanto en comics como en cine. Más allá de su carrera fílmica, ha escrito sagas de Daredevil y Green Arrow para los dos grandes, y también expandido su “universo” de creaciones personales en miniseries lanzadas a través de Kitchen Sink y Oni Press. Generalmente suele darnos historias como mínimo interesantes, pero en su regreso a los comics con Batman: Cacophony, nos encontramos con que hay algo que falla.

El fuerte de Smith se centra en sus diálogos y en la forma en que trabaja a sus personajes. En Cacophony, aparte del omnipresente murciélago tenemos al Joker y a su propio villano creado en la colección de Green Arrow: Onotamopeia. Los primeros dos números se centran en trabajar la personalidad del Joker, pero pareciera que el guionista no terminara de sentirse cómodo con el personajes, ya que si bien por momentos capta su esencia y la locura que destila; lejos está de ser el caos encarnado que supieran mostrarnos escritores como Brian Azzarello en su novela gráfica, o inclusive la genial actuación de Heath Ledger en Dark Knight. El payaso que aparece en la miniserie está un poco anticuado, un poco suave, demasiado sistemático, existe un modus operandi en su actuar y allí es donde el personaje se pierde. Onomatopeia es el personaje más fiel a sí mismo, lo interesante está en la falta de información y lo impredecible que puede ser, y las escenas del final donde nos muestra un poco más del background del asesino lo hacen aún más terrorífico, Smith sabe cómo funciona y donde mover los hilos aquí. En cuanto a Batman, que cierra el trío principal en la historia, funciona bien hasta el final.


Los primeros dos números presentan una historia con un esquema claro que todos sabemos a dónde va. Onomatopeia libera al Joker de la cárcel, quién a su vez se enfrenta a Maxie Zeus porque éste utilizó el veneno de la risa del Joker y lo cortó con químicos para crear anfetas y venderlas en las calles. Batman aparece para detener la guerra de bandas y se da cuenta que el Joker está siendo usado como carnada por el ex enemigo de Green Arrow para matarlo. El primer número tiene su momento más alto en el principio, donde se nos explica porqué fue tan fácil liberar al Joker y en forma no embozada pero sí elegante pega palos al sistema americano y los problemas que trajo la crisis económica actual utilizando a dos guardias que no están y fueron despedidos debido a los recortes de presupuesto. La historia tiene un buen ritmo y dinámica, pero falla hacia el final. Batman tiene que decidir, luego del enfrentamiento final con los dos villanos, si el Joker muere desangrado y lo salva, el comisionado Gordon actúa como la voz de la razón y le dice que lo deje morir; en una trilladísima escena del policía bueno y el policía malo, el murciélago decide salvar al Joker. Pero esto no termina ahí, sino que después de cinco meses cuando el Joker se despierta del coma, el señorito Wayne va a verlo disfrazado, el Joker lo reconoce y tienen una charla acerca del porqué se quieren matar el uno al otro. Hasta aquí teníamos una historia entretenida, irrelevante y típica de héroe contra villano, pero entretenida; es en este giro que se le quiere imprimir para encontrar algo que justifique la miniserie, algo que la diferencie de cualquier otra historia del encapotado con orejas puntiagudas, donde no funciona. El momento que comparten ambos cuando hablan de sus motivaciones es forzado, los diálogos están fuera de personaje ¿Batman trata de compartir un momento iluminador con el Joker? No lo creo posible dentro de los parámetros establecidos para estos personajes. Pero bueno Smith lo hizo y así quedó. No fue un regreso con gloria, tampoco es algo nefasto e ilegible, tiene buenos momentos y situaciones interesantes, pero falla al final.

En cuanto al arte, lo único que puedo decir es que Walter Flanagan es un amigo de Kevin Smith, saquen sus propias conclusiones.
En definitiva lo mejor de todo son las tapas de Adam Kubert

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Shezo!
Shezo!

Mezcla de gamer, comiquero y manganimero. Mix de metal y música electrónica. Amante del pixel art, el amerimanga y el pochoclo. Entusiasta del Rey Misterio, Joe Madureira y la merienda. Pisciano, mico y A+. Co-fundador de NeoZero Studio. Digno hijo de los 80s agradecido con los 90s.

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